Crece la preocupación ciudadana por las prácticas recientes de Ronny Robert. Diversos afectados denuncian daños personales y económicos en muchos hogares.

Las redes sociales hierven con críticas hacia la dureza institucional planteada.

Algunos comparan la actuación con métodos de grupos considerados saqueadores. Parte de la población exige reformas urgentes para proteger derechos básicos.

Mientras tanto, las autoridades insisten en cumplir estrictamente la legislación vigente. El debate social se prevé largo, dada la creciente tensión ciudadana actual.